2/1/11
Biblioteca en el cielo
El bibliotecario me dice que hay un libro escrito para mi, que tiene once páginas, pero que sólo me es permitido leer la primera ahora. Me explica que cada página es un capítulo.
La primer página se llama: "Las afirmaciones del hombre sobre lo Uno".
Tiene tres reglas que debo memorizar.
1. Jamás afirmar nada en demérito de uno de los tres reinos (animal, vegetal, mineral) sobre cualquiera de los otros; y especialmente no incluirme a mi mismo en un reino más que en los otros.
2. Jamás afirmar nada en demérito de cualquier idea filosófica o religiosa en demérito de cualquier otra; y especialmente no incluirme a mi mismo en una más que en las otras.
3. Jamás afirmar nada en demérito de cualquier grupo humano en función de nacionalidades, sexos, religiones, razas en demérito de cualquier otro; y especialmente no incluirme a mi mismo en uno más que en los otros.
Finalmente hay una última frase que resume lo anterior: "Todo proviene del Uno, por diversificación del Uno. Todo retorna al Uno, por reintegración del Uno".
Tras leer la primer página muchas veces el bibliotecario me dice que habiendo leído la primera página tengo que devolver el libro por ahora, pero que debo hacerlo en el escritorio. Sólo estamos ahí él y yo. Al devolverlo me dice que tiene que sellarme con el sello de lo Uno. Pone su mano en mi frente y me dice que ya estoy sellado y que debo actuar en consecuencia de lo leído, que una vez que lo haga podré leer la segunda página.
12/11/10
6/16/10
Un concierto en la casa de Alex
Tenía un libro-disco en la mano. Era un disco de Alex. Lo estábamos escuchando. Era hermoso y tenía un título muy serio que refería a que el disco era un estudio que se contraponía a algún movimiento musical del siglo XX (algo así como “Refutación del postatonalismo”, pero no era eso: las palabras exactas se me borraron). Estábamos muy orgullosos del disco de Alex.
Estábamos preparando un concierto para íntimos en una de las habitaciones, y todos estaban esperando a que llegara un flete con un teclado de juguete. El teclado de juguete era mío y yo abriría el concierto, pero el concierto de los demás también dependía de mi instrumento ya que lo iban a usar varios músicos.
Mientras esperaba, pensaba que no había preparado nada para el concierto. “Puedo improvisar”, pensaba, “pero qué tanto puedo improvisar con un tecladito de juguete?”. Estaba muy preocupada.
9/16/09
Estación secreta de subte bajo la luz de la luna
Para el subte en una estación donde estaremos mucho tiempo, bajamos todos. La luna ilumina, desde donde entra, el medio de una oscuridad inmensa. Hago averiguaciones… Es una estación hospital, tuvimos que parar de emergencia. Tranquilidad. Desde donde estoy parado veo a mi izquierda un vagón, como si yo estuviese parado sobre las vías; a la derecha y al medio veo la cabina de la chica que atiende el subte (ahora como si yo estuviese parado sobre el anden, y quizás es que no hay andén); y más a mi derecha (Y a la izquierda pegada a la cabina de la subtechica) veo una escalera que sube de donde baja muy intensamente la luz de la luna que ilumina toda la escena. Sé que arriba hay un bosque y paz y luna llena. La estación es como una vieja casa de ladrillos en el bosque, todas las paredes de ladrillos carcomidos por incontables vientos, lluvias, inviernos y veranos y nidos de insectos.
El tiempo se divide y se vuelve a pegar y todas estas cosas pasaron al mismo tiempo.
- La subtechica: Es la única cara en el sueño, piel blanca y pelo negro lacio, ropa gris del subte pero que brillaba con la misma intensidad que los escalones a los que les pegaba la luna. Sonrisa de secretaria con buena presencia. Si bien escucho otras voces ya hasta hablo con otras personas en el sueño, ella es la única que puede explicarme que pasa y responder dudas. Las otras voces hablan entre ellas, o me recuentan cosas que les pasaron. Siempre que ella me cuenta algo estoy parado en frente y mirando sus ojos negros, aunque también este haciendo otras cosas.
- Veo que fuerte que entra la luz de luna por las escaleras, y quiero ir a sentarme en el bosque a absorberla toda. Le pregunto a subtechica cuanto tiempo vamos a estar parados acá y que si no importa que suba un rato a tomar luna. Que suba nomas, hay tiempo, cuando estén por arrancar ella me avisa.
- La persona enferma paso en camilla a algún otro cuarto que esta a la derecha de la subtechica (yo había subido por su izquierda)
- Pero también me quede abajo y en algo que se que es un escritorio, aunque parecía horno de pizza, encuentro un libro medio roto, cubierto de cenizas espesas. Subtechica me cuenta mientras leo algunos párrafos que en ese libro anoto por obligación un encuestador todas las mentiras mezcladas con las pocas verdades que los encuestados (todo buenos aires en el censo de 19-- ) le dijeron.
- Cuando bajo no puedo recordar pasó arriba. Otro me comenta que es lo que él puede recordar de su experiencia en el bosque mientras leo párrafos del libro y subtechica explica que es el libro. Cada repetición de la palabra bosque viene acompañada de la imagen nocturna de las copas de muchos arboles reflejando la luz de luna (el astro nunca aparece directamente en mi sueño). Recontador explica que él atravesó esa imagen golpeándola con una pelotita de goma que tenia en la mano y que cuando todos los bloquecitos de bosque cayeron al suelo como rastis negros, verdes y plateados. Se vio detrás de una reja como mirando el área 51 desde afuera en el desierto (que seguía iluminado por la luna)
- El subte esta por arrancar, yo por despertar. Quiero saber donde estoy y como volver a esta estación. Subtechica me dice donde queda, nombre de calles que despertar me borro, una ubicación en un mapa, creo que por el centenario.
Aparezco subiendo la escalera de la estación primera junta de la línea a, es de noche, hay edificios, paseos de compras y un shopping. Quioscos de revistas cerrados. Desolacion.
4/1/09
alineamiento
6/26/08
dos de hoy medio difusos
corte a:
yo era yo en el sueño. pero escribia canciones como para hombre, con una guitarra. y yo las cantaba y me salia voz de hombre. o parecia. y escribia las super letras en un cuaderno que estaba toooodo escrito con cosas que parecian muuuy interesantes. tenia stickers pegadas tambien. este fue uno de esos sueños que te despertas y pensas que era cierto, y buscas el cuaderno o agarras la guitarra y nada de eso existia.
las canciones sonaban bien. lastima que no me acuerdo.
8/7/07
dos
estaba en una habitacion blanca, era la casa de alguien, ese alguien tenia una novia y una hija, la nenita tenia seis meses, pero a veces tenia mas y a veces menos, por momentos la nenita era de consistencia viscosa y por momentos hablaba como si fuera una persona grande.
tenia la cam ahi, queria sacar fotos, pero estabamos riendonos y charlando y me olvidaba de eso, hasta que ya casi al final se me daba por ir a buscar la camara.
en algun momento en mi estadia en la habitacion, alguien me pregunta 'no te acordas?' y me pone un dedo en la frente, en el medio, y empiezo a recordar, empiezo a ver imagenes azuladas, con personas.
placard:
estaba caminando con a, entramos a un lugar, habia mas personas, pedimos unas hamburguesas y subimos, en la mesa donde estabamos al costado, veo unas palanquitas, las toco, se abre una pared y veo muchos juegos, muchos juguetes y muñecas, despues encuentro otra palanca y se abre el placard. en el placard, que es una habitacion con un placard a la que entras y es casi como si entraras a una habitacion con un placard, habia ropa, colgando, mucha ropa, carteras, eran de alguien, pero habia cosas mias...
en un momento a** entra al placard y me dice algo, justo cuando entra y me esta diciendo nose que, se cae un libro de una estanteria que estaba muy arriba como para llegar a ver que habia, lo que se cae es un libro blanco, finito, con aspecto anhejado, adentro del libro, impreso, habia textos de br, y en birome habia muchos comentarios, algunos hablaban del rombo, otros decia cosas como 'un dios que sea igual para todos' miramos el libro con a*** un rato, y salimos del lugar donde estabamos, nos fuimos para la calle, caminando, ibamos diciendo los dos pero que flash que flash, que loco. (por el libro blanco)